El primer partido de la temporada dejó muchas distancias entre jugadores y Xavi no consiguió darle continuidad a su equipo ante un equipo bien organizado como el Rayo Vallecano. V
El Barça llegaba al primer partido de liga con la ilusión de los nuevos fichajes y con la esperanza de empezar a ver señales de crecimiento en busca de la lucha por el título de liga. Pero en el debut en el Camp Nou, se encontró a un Rayo Vallecano muy bien organizado tanto en la presión arriba como en la salida en transición tras robo. Veamos cuales fueron las claves para el empate sin goles que se produjo ayer:
- Centrales neutralizados: Xavi Hernández sacó ayer una dupla de centrales que fueron Christensen y Eric García. Dos jugadores con muy buen criterio a la hora de sacar el balón jugado y con buena conducción de balón para enlazar con el centro del campo para crear superioridades. Pero el Rayo colocó dos hombres(Trejo y Camello) encima de ellos para que no tuvieran tiempo de buscar el hombre libre y neutralizar la salida de balón azulgrana para poder transitar.
- Laterales sin capacidad para influir en el juego: a partir del punto 1, Ter Stegen tuvo en muchas ocasiones de la primera parte de sacar el balón en largo para la posición de los laterales, recibiendo siempre con una posición donde no podían enlazar con el resto del equipo, teniendo que devolver el balón a la posición de los centrales donde, una vez más, el juego se cortocircuitaba. En la banda derecha, Araujo estaba fuera de su zona de máximo rendimiento(que es el central) y se mostraron sus carencias a la hora de generar juego hacia su interior y extremo. A eso se añadía que al no conectar nunca con sus compañeros en ataque, estaba mal situado en defensa y por su banda llegó la ocasión más clara del Rayo que Ter Stegen evitó que fuera gol con una gran intervención. Por su parte, Jordi Alba en la parte izquierda es un factor totalmente inoperante en la fase de iniciación, sin capacidad para conectar y no poder llegar a zonas altas donde ahora mismo es el único argumento que pueda justificar su titularidad ya que ahí si conecta bien en los últimos pases. Pero esa función, con unos extremos tan abiertos como quiere Xavi, cada partido será más inexistente por lo que la participación de Jordi Alba cada vez será más cuestionable.
- Centro del campo con mucha distancia: El Rayo Vallecano situó la segunda linea de presión entre los centrales y los interiores situados a una altura muy alta. Pedri y Gavi tenían una posición alejada de los centrales ya que es una consigna clara de Xavi, es su idea de juego y no la va a cambiar ya que es fundamental para su sistema de juego. Pero esa disposición se vio cortocircuitada ya que Busquets venía muy abajo para recibir y cuando lo hacía era de espaldas al ataque azulgrana por lo que era imposible seguir progresando y generar peligro. También hay que tener en cuenta que Gavi se centra más en equilibrar al equipo que a intentar generar juego, por lo que solo quedaba la pieza de Pedri para nutrir de balones a los extremos y, por supuesto, no había nadie capaz de llegar al área del Rayo para poder sorprender. Había mucha distancia entre Busquets y los interiores y ese aspecto se podría solucionar centrando a los laterales pero deben tener claridad para generar juego en zonas bajas del equipo y con Jordi Alba o Araujo eso no es posible por características de su juego. Otra opción sería que Busquets se situara como central/libre y que Christensen y Eric Garcia hubieran podido subir su posición para estar más cercanos a los laterales o, incluso, los interiores. La solución de Xavi en la segunda parte fue situar a De Jong cerca de Busquets para poder recibir más cerca de centrales, con más espacio para poder conducir y enlazar con el centro del campo y los extremos. El equipo mejoró en velocidad pero seguía sin llegar con efectivos suficientes a las zonas de ataque.
- Lewandowski, desconectado: el delantero polaco no fue capaz de dar soluciones en la zona de ataque del Barça. Quiso influir en demasiadas zonas del campo al ver que su equipo no era capaz de generar pero acabó por diluirse gracias también al buen marcaje de Catena durante todo el partido que descentró a Robert. No fue capaz de generar espacios para sus compañeros ni, al alejarse para intervenir en el juego, pudo finalizar las pocas acciones que tuvo el Barça en el área rival. El Barça llegaba con pocos efectivos y, además, el Rayo se podía permitir alejarse del área al no tener la amezana de un 9 continuamente fijándole los centrales. Esta semana ya escribí sobre la figura de Lewandowski y como debería afrontar su posición y status para acoplar en el juego azulgrana, aquí os lo dejo https://elcuartohombre.es/condicionar-sin-imponer.
- Menos posesión, menos presión: el Barça no conseguía enlazar y juntar a su equipo a través del balón, de la relación entre ellos con el pase. Los jugadores del Barça no estaban conectados como un conjunto que se relaciona sino como entes que son muy buenos individualmente pero colectivamente estaban alejadísimos. Eso hizo que no se generaran ocasiones claras de gol a partir de juego colectivo y, además, el Rayo pudo ejecutar sus transiciones tras robo con mucha facilidad porque el Barça no estaba junto para ejecutar la presión tras pérdida, un aspecto fundamental para Xavi y el club azulgrana si quiere tener éxitos durante la temporada.
En resultado, el primer partido del Barça de Xavi no dejó dudas(solo) por su resultado sino, más importante, porque el rival planteó mejor el partido, optimizó las calidades de sus jugadores y encontró soluciones para ejecutar su idea. El equipo azulgrana demostró muchas dudas y de que el camino que tendrá que recorrer será largo y que se tendrán que tomar decisiones valientes tanto en disposición táctica como en gestión de plantilla.
